Hoy en la música digital hay un gran mounstruo que domina la escena. Su nombre es Apple y el fenómeno iPod, iPhone y iTunes Store ha provocado que en total Apple ha vendido más de 5 billones de canciones desde la iTunes Store, ofreciendo más de 8 millones de canciones, 20,000 episodios de TV y 2,000 películas incluyendo más de 350 en HD. Tambien con si iPod ha colocado más 100 millones de dispositivos desde noviembre de 2001 al día de hoy.
Es justamente lo atractivo de ese mercado que ha provocado que la dupla formada por la Digital Media Association (DiMA), y la National Music Publishers Association, intentaran aumentar el precio por regalías que actualmente debe pagar Apple para ofrecer música a través de Internet pasando de 9 centavos de dólar por canción, a 15 centavos. Argumentan que el beneficio de Apple está en la venta del iPod, por la que ellos no ingresan un céntimo, y que los editores musicales necesitan ganar más ahora.
La tensión fue tal que incluso el Jefe Ejecutivo de Apple, Eddie Cue, declaró que si iTunes es forzada a absorber el incremento, el resultado sería una pérdida financiera y cerraría la iTunes al no ser redituable.” Finalmente la Copyright Royalty Board (CRB) , organismo estadounidense que determina, a través de tres jueces, las tarifas y condiciones para obtener las licencias legales de derechos de autor; decidió congelar los honorarios por royalties sobre las ventas de CD y descargas digitales para los próximos cinco años a su actual valor de 9 centavos de dólar por canción.
Por otra parte algunas de las grandes empresas y compañías del entretenimiento digital como: Lucent, Best Buy, Cisco, Comcast, Fox Entertainment Group, HP, Intel, Lionsgate, Microsoft, NBC Universal, Paramount Pictures, Philips, Sony, Toshiba, VeriSign, Warner Bros. Entertainment, etc; viendo el dominio de Apple en la escena, anunciaron que unificarán sus políticas y practicas respecto a los DRM, y crearon el “Digital Entertainment Content Ecosystem” (DECE), en donde apoyarán a la creación de una plataforma de gestión unificada llamada “Open Market”, ecosistema que tiene el objetivo de que cualquier persona puede comprar y descargar música desde distintos lugares, dispositivos y usando una sola vía y no solo la vía Apple, ya que actualmente las canciones compradas y descargadas de iTunes sólo funcionan con el iPod.
El defensor de los consumidores Bjoern Erik Thon planteará el caso ante el Consejo de Mercado de Noruega, la campaña europea de dos años respaldada por Finlandia, Dinamarca, Francia, Alemania y Holanda para permitir que toda la música descargada del sistema iTunes funcione en reproductores de la competencia.
Otro movimiento de las discográficas como EMI Music, Sony BMG, Universal Music Group y Warner Music Group es mirar a la empresa Sandisk, número 1 de tarjetas de almacenamiento de memoria flash, las cuales dieron a conocer un nuevo formato de música llamado “slotMusic”, el cual es una tarjeta de memoria “microSD” de 1 GB de capacidad, que tendrán precargadas, sin DRM, formato MP3 y en alta calidad (320 kbps), canciones o discos completos de los artistas de las disqueras. Best Buy y Wal-Mart en Estados Unidos apoyan totalmente esta iniciativa, la cual está buscando extenderse a Europa y estar lista para las fiestas navideñas. Para América Latina no hay planes oficiales.
Pero lo pregunta aquí sería ¿tendrá éxito? ¿Realmente los usuarios quieren un método de distribución físico? Creemos que no será así.

¿Qué fue lo que ocurrió para que casos como Muxtape sucedieran? Realmente todo 2007 fue una revolución creativa respecto al mercado de la música. El primero de ellos fue Prince, al decidir que en la edición del 15 de julio del periódico inglés “The Mail on Sunday“, se distribuyera de forma gratuita su más reciente álbum “Planet Earth”, con un tiraje que superó los tres millones de ejemplares en las calles del Reino Unido. Esto le costó cerca de 370,000 euros (algo así como $5,550,000 pesos). Pero ¿en dónde está el negocio? Prince inmediatamente organizó una gira de 21 conciertos en Inglaterra, los cuales agotó en cada uno de ellos la boletería TOTAL. Sin embargo Prince no ve todavía con buenos ojos a Internet y piensa como incorrecto que en YouTube o en cualquier plataforma con contenidos generados por los usuarios, se utilice su música sin su consentimiento. Para los expertos en medios, a pesar de la posición equivocada de Prince, lo que demostró es la viabilidad del modelo de “el negocio de lo gratuito“.
El segunda caso fue “Radiohead” y su último disco “In Rainbows” el cual por primera vez en la historia de una banda “mainstream”, se colocó en Internet antes que cualquier tienda de discos en el mundo. La página “inrainbows.com” desde el 10 de octubre de 2007 y durante casi dos meses permitió la compra voluntaria y descarga gratuita del álbum. Los datos, de acuerdo a el diario “El Clarín“, fueron que se registraron más de un millón de descargas pero, solo el 62% de las personas que lo descargaron no pagaron nada por el disco. Para los especialistas resultó ser un rotundo “fracaso comercial”, incluso Ramón Muñóz del diario El País apoyó esta conclusión.

De acuerdo a datos de la RIAA, en el 2007 se registraron ventas de música por 10.3 billones de dólares, 4.2 billones menos comparado con las ventas registradas en 1999. De ese mercado, de acuerdo al reporte anual de música digital de la IFPI, son 2.9 billones de dólares los que actualmente mueve el mercado de música digital a nivel mundial (una participación del 15% respecto al total de la industria). Los indicadores de este crecimiento son el aumento de Internet de banda ancha con 350 millones de usuarios (23% mas que el año pasado), 2.5 billones de teléfonos móviles (11% mas que el año pasado), 140 millones de reproductores multimedia (15% mas que el año pasado) y 1.7 billones de canciones descargadas legalmente de tiendas en línea (53% mas que el año pasado).
La reina de la industria digital es ahora Alicia Keys, al conseguir más de 200,000 descargas legales de su album “As I Am” en el 2007. Es tal la importancia del mercado de música digital que para abril de este año, Apple ya se había convertido con su iTunes Store, en la tienda de música número uno en Estados Unidos por encima de WalMart, según los últimos datos de NPD Group. Con más de 50 millones de clientes, iTunes ha vendido más de 4 billones de canciones y ofrece el mayor catálogo de música del mundo con más de seis millones de canciones. Obviamente WalMart ha decidido retomar su posición y está trabajando a marchas forzadas para lanzar su WalMart MP3 Music Download. De hecho una de sus primeras medidas es no utilizar más el servidor de licencias DRM, lo que ha alterado a los compradores de música de WalMart, ya que esto provocaría que todas esas canciones descargadas, dejaran de funcionar (ya veremos en donde acaba esto).
¿Pero qué sucede con el mercado de música gratuita? ¿Qué sucede con el digital donwloading?


Los dueños de las grandes disqueras por más de 10 años han venido cazando de manera morbosa a usuarios que bajan música y a los “facilitadores” de la misma. En particular la RIAA (Recording Industry Association of America) ha emprendido una brutal caza de brujas contra los involucrados en esta actividad. Recientemente lanzaron una guía para padres y maestros sobre la música digital en los hogares, la escuelas y para llevar titulado “Young People, Music&The Internet“, en donde manejan una comunicación muy nociva sobre el Internet como: “bajar música puede exponer la computadora de tu casa o la escuela a riesgos de seguridad como spyware, acceso a contenido pornográfico, contenido visual de alta violencia y virus computacionales, además de estar del lado malo de la ley al violar el copyright“.
En este mismo documento enfatizan que tanto familiares o propietarios de un equipo con contenido que viole el copyright, son responsables incluso si ellos no están involucrados en las actividades ilegales. Recomiendan hablar con sus familiares sobre este tipo de actividades, asi como el uso de herramientas como el “IFPI software”, que permite la limpieza de archivos digitales así como la desinstalación y bloqueo de software P2P. También hacen una diferenciación entre sitios que cumplen la protección de la música digital en esta página de Internet llamada “Music United“.
Es triste saber que los dueños de la industria no entienden lo “rentable” que es la nueva industria musical libre e independiente. Los ejemplos son claros: Broken Social Scene , Ok Go , My Chemical Romance, y cientos de etcéteras. Los dueños de las disqueras no han entendido la “revolución” que vivimos en la actualidad, no han entendido la escena “MySpace”, no comprenden que ahora más que nunca el éxito de la música está directamente relacionado con la calidad de la propuesta y la habilidad para hacerla disponible a todo el planeta a través de Internet.
No han analizado el mercado iTunes (el cual ha vendido más de 5 billones de canciones a través de iTunes Store y vende 50,000 películas por día). No han entendido el modelo Amie Street, la lucha contra el DRM (Digital Rights Management, Gestión de derechos digitales). No descifraron el ensayo de David Byrne “Record Companies, Who needs them?“. Mucho menos ven con buenos ojos el movimiento “CreativeCommons“; la filosofía DIY (Do It Yourself), la facilidad de creación, edición y producción de música con software como GarageBand o el fenómeno “digital word of mouth” provocado por el intercambio y la libre descarga de música en redes sociales,blogs y redes P2P. No, no lo entenderán y al contrario, agotarán todos los medio análogos y legales para defender su posición y satanizar a Internet.

“La industria de la música es un clásico para estudiar: vender música está hacia la baja, pero las utilidades por los conciertos suben. Puedes duplicar un CD, pero no la presencia física del artista”
Chris Anderson / WIRED MAGAZINE
Comencemos con una confesión sencilla, tengo 27 años y desde que tuve mi primera computadora he bajado música gratuita de Internet todo el tiempo, desde el inicio hasta el día de hoy. Fui de esos usuarios de “Napster“, esa red universitaria experimental que comenzó como una red de intercambio libre persona a persona (P2P, peer to peer) de archivos de música. Esa red que llegó a tener 70 millones de usuarios que se conectaban diariamente para “compartir e intercambiar archivos” y sabíamos, que eso que hacíamos, era el inicio de una revolución que cambiaría para siempre lo que hasta ese momento conocíamos como la “poderosa e inmaculada” Industria de la música.
Hoy, me uno al grito de Enrique Dans , al autonombrarse como un “criminal del copyright.”, sí yo también lo soy:
“Aquí estoy, con mi cartelito. Me descargo música. Me descargo, en realidad, todo lo que me da la gana. Anuncio mi intención de seguir haciéndolo, de contravenir todo intento de bloqueo, censura o control que me intenten imponer. De divulgar toda cuanta medida tecnológica caiga en mis manos para evitar y saltarse sus esquemas. De violar o ignorar todo esquema restrictivo. Y por supuesto, de animar a otros a que lo hagan también”
Enrique Dans
¡Hey, dueños de la música! ¿Pregúntense cuáles han sido los grandes casos de éxito de la industria de la música en los últimos 10 años? No, no es Madonna. No, tampoco es U2. En los últimos 10 años solo han existido dos grandes éxitos comerciales a nivel mundial: Alanis Morissette, que logró que su álbum “Jagged Little Pill” obteniera 30 millones de copias vendidas en todo el mundo y el segundo caso de éxito, es la boyband Nsync, la cual logró vender el primer día de lanzamiento de su segundo álbum “No Strings Attached”, la cantidad de 2,400,000 unidades y al final, logró 11 millones de copias vendidas. Eso es todo, no hay mas.
El inicio del fin de la industria de la música como la conocíamos había comenzado desde el primer momento en el que los usuarios tuvimos la tecnología suficiente, para tomar un CD de música, convertirlo en formato digital y compartirlo en Internet (la era Napster había llegado).