Este es un bello anuncio promocional de Vans, diseñado y creado por el equipo editorial de la revista “La Tempestad“, mismo que salió publicado en el número 16 de artes visuales verano 2008. El problema no es el diseño ni el contenido, sino que la foto central del anuncio, es propiedad de Mario Sepúlveda el cual colocó todo su stock de imágenes en la red social Flickr y fue publicada sin su permiso u consentimiento.
Mario al darse cuenta de esto se puso en contacto con Nicolás Cabral, Director Editorial de la publicación, el cual solo regresó un comentario a su correo de: “me parece un asunto penoso del que te tendré noticias en breve”. Así que Mario publicó un post en Flickr donde expuso su caso y subió los casos de plagio que recibieron Gabyta, Rogelio Guzmán y Raúl. Además abrió una sala de discusión sobre estos eventos.
Esto se convirtió en “hype” en Internet. Asi que el equipo de HIGHEND platicó con el equipo editorial de la revista “La Tempestad” y esto fue lo que nos señalaron:
“Lo aceptamos, esto fue un error nuestro, acaba de entrar una diseñadora nueva y ella cometió el error. Llevamos ya más de 10 años en esto y se muy bien como manejar mis decisiones editoriales. Ya estamos en contacto con el fotógrafo y estamos arreglando con el todo”
Nicolás Cabral, Director Editorial
“Lo que sucedió es que nos equivocamos, fue un error terrible, entró una chava nueva de diseño, nosotros creamos un concurso de fotografía con Vans, la chava se metió a Flickr, econtró la foto en alta resolución y se le hizo fácil tomarla. El error fue tardarnos en contestarle. Hablé con el viernes, nos disculpamos y aceptamos el error y le ofrecí resolverlo todo de la mejor manera, compensarlo, pagarle la fotografía y poner su crédito. Mario me dijo bueno, déjame pensarlo. En esencia hablamos bien y estamos abiertos a resolver la situación”
Jose Antonio Chauránd, Director General
Minutos después de la publicación de este post, encontramos que en la sala de discusión de Flickr, Nicolás Cabral publicó una disculpa y aclaración de todo:
“En vista de que no se otorga toda la información debida, lo que provoca que se lancen acusaciones que dañan la reputación de la revista de la que soy editor, espero que se publiquen estas líneas como derecho de réplica.
- La Tempestad reconoce su error, como se lo hemos hecho saber a Mario Sepúlveda, quien incluso en su página habla de “error involuntario”. Es decir, no hubo ánimo de lucrar alevosamente con su trabajo y el propio fotógrafo lo reconoce.
- Mario Sepúlveda nos contactó con ánimo conciliador –es lector de La Tempestad, nadie tuvo que decirle que su foto había aparecido– y en ese sentido se ha buscado dialogar con él. No se le ignoró, no se evadió la responsabilidad ni se pretendió atropellarlo“
Nos comunicarnos con Mario via correo electrónico y esto fue lo que nos dijo:
“Estamos dialogando. El viernes 15 de agosto José Antonio Chaurand, muy amablemente, me ofreció varias soluciones vía telefónica. Las he pensado y, salvo lo que se resuelva el día de hoy o posteriormente, no estoy completamente seguro de aceptarlas.
Cabe aclarar que, desde un principio, les he aclarado que lo mío no es el chantaje ni mucho menos la persecución de dinero alguno, pero tampoco me parece adecuado que yo me quede callado. Lo que me molestó, realmente, no fue el hecho del uso de la fotografía (vaya, ni siquiera para una marca como Vans). Más bien fue la displicencia inicial con la que, en un principio, se tomaron el caso en la revista. Tuvieron que pasar más de quince días para que me llamaran por teléfono, siendo que desde mi primer correo se los puse a su disposición. Esa es la verdadera molestia.
Sé muy bien que mi fotografía no vale gran cosa, pero sí fue utilizada como referencia al slogan “Off the wall” de la marca referida. Por lo tanto, sobre todo al haberse publicado en dos ediciones distintas de “La Tempestad”, ésta imagen adquiere un valor comercial alto. Lo digo meramente como información.
Hasta el momento no se ha resuelto el caso. Les he pedido a ambos, José Antonio Chaurand y Nicolás Cabral, que se pongan en contacto conmigo el día de mañana 20 de agosto vía telefónica para continuar con nuestra charla y conciliar nuestros intereses. Ya te informaré en qué termina el caso”
Casos como el de Mario han sucedido en el pasado. Cybergus, un fotógrafo mexicano y gran amigo, publicó en su sitio su experiencia por plagio de su material gráfico por parte de la empresa Volaris, además publicó otro caso de plagio por parte del periódico El Universal. Pero lo preocupante es que los casos siguen archivándose uno a uno, B3co , Jesús Guzmán, Igvir, Luis López , Tete Calvache (gracias por el dato fotosuabe), pero todavía no se ha avanzado en el tema.
Una vez platicando precisamente sobre este tema con León Felipe Sánchez, recomendaba que cuando ocurra un acontecimiento de plagio o violación de los derechos de tu obra en Internet, lo primero que tienes que hacer es levantar una constancia de hechos ante un Notario, el cual avalará que efectivamente hay un uso ilegal de tu obra. Obviamente harás unas capturas de pantalla o recopilarás los archivos de audio, video que fueron utilizados sin tu consentimiento.
Una vez hecho esto lo que deberás decidir es ¿hasta dónde quieres llegar? Puedes solo solicitar que retiren tu material, o pedir que ingresen tus datos de autoría, llegar a un arreglo comercial o inclusive llegar a desarrollar una demanda. Si requieres asesoría legal, solo hay en México un despacho de abogados llamado “Fulton&Fulton“ especializados en medios digitales, derechos de autor y propiedad intelectual.
Las Universidades alrededor del mundo que ofrecen educación en derecho, comunicación, producción y mercadotecnia; no están enseñando, salvo excepciones, las reglas del uso y generación de contenido distribuído y consumido en nuevos medios a través de Internet (podcast, blogs, vlogs, redes sociales, etc). Esto originado también por el desinterés de los gobiernos por “entender” y plantear un marco legal claro y a veces inexistente, sobre los compromisos, beneficios y obligaciones de los dueños de propiedades intelectuales transportadas al mundo digital.
Esto ha originado una gran confusión sobre la manera en como encontramos un contenido, la forma en como “utilizamos” ese contenido y la forma en como protegemos nuestro contenido. El ejemplo claro lo plantea Creative Commons en los siguientes videos:
Durante mucho tiempo atrás se lleva discutiendo ¿cómo el periodismo debe de ser? ¿cómo es que la información debe de ser difundida, compartida. transferida? ¿de qué manera hacemos que el conocimiento llegue a todos y sea rentable para los productores de? Todavía siguen sin resolverse muchas de esas preguntas. Sin embargo resalto un artículo de Tammi Marcoullier (directora editorial de Publish2), la cual creó una aplicación web que permite a los periodistas o a los generadores de contenido a recoger, organizar y publicar enlaces a las mejores noticias y las fuentes en la red, a lo que ha llamado “link journalism”.
Recientemente la revista “Slate” publicó un artículo titulado “Dude, You Stole My Article!“, en donde su autor, Jody Rosen, cuenta como un lector de la revista le avisó de que un Boletín de Texas había reproducido sin ninguna atribución la reseña de un músico que él había redactado originalmente. Rosen investigó a fondo al Boletín: circulación, precios de publicidad, costo de los tamaños de la misma, premios, archivos de contenido, hasta el contacto del responsable / editor de la publicación; descubriendo que desde 2005, el Boletín había escrito docenas de artículos, reseñas y contenido copiado de otros. Algo que critica y llamó como el “Napster de los periodicos impresos“.
Hace una reflexión sobre la tendencia de cientos de casos que se crean nombres, prestigio y dinero, alimentándose únicamente de feeds RSS y publicándolos, como un agregador de noticias. Ante esto Tammi Marcoullier, creó un artículo interesantísimo tratando de responder a una pregunta inicial: ¿es el periodismo de enlaces un antídoto contra el plagio? Llega a conclusiones tremendamente interesantes como el hecho de señalar que el plagio es más inexcusable en la web , ya que los escritores pueden acrediar sus fuentes, tan solo con un enlace o link.
Señala que los Bloggers han creado una nueva forma de vincular y dar el crédito a otros sitios. Incluso define una nueva “ética del link”, en donde el valor de la web, se centra en la creación de una alternativa a la copia del trabajo de alguien más. Ya que los links crear valor alrededor del contenido original, ya que los links llevan al origen o la fuente en donde se originó el contenido. Por lo pronto, en el 2006 se reportó que en el diario de Caracas, Venezuela, despidieron a un periodista por utilizar y plagiar contenido de un Blogger.
Además de considerar utilizar licencias Creative Commons y de desarrollar una cultural del enlace, The Blog Herald , publicó una lista de las mejores 20 herramientas para evitar el plagio o al menos descubrirlo. Y finalmente, ponemos algunas recomendaciones que hace César Fandiño de Foto Digital, para la gente de Flickr:
Si quieren escuchar dos conversaciones interesantísimas sobre Creative Commons y derechos digitales escucha el podcast de “Enter” y el podcast de “Monólogos de la cantina“. Y los dejamos con una pregunta final:
A espera que lo de Mario se resuelva en los mejores términos para ambos, me pareció bastante informativo el post, documentado y bien escrito.
Tristemente toda esta información me tocó conocerla en su mal momento a la mala, en medio día, hablando justamente con Leon Felipe y otra abogada especializada en CC, por lo que tener siempre presente la información que aquí se presenta a la mano resulta bastante útil!
Saludos!