En estas últimas semanas he estado rodeado de personas con mucha experiencia en uno de las artes visuales que ha impactado a la humanidad desde su llegada en 1895 con los hermanos Lumieres, el cine. Y nos hemos planteado esta interrogante ¿Hacia dónde va el cine? En países en desarrollo como México, el hacer un filme es más una medalla al mérito que una verdadera forma de vida y hacer negocios de ella. Todos coincidimos en muchos factores que van desde la falta de apoyo gubernamental hasta el poco interés de empresas e inversionistas, por apoyar a este tipo de proyectos audiovisuales.
Reciéntemente platicaba en Acapulco con Karla Castañeda, directora del cortometraje de animación “Jacinta”, quien definitivamente no estaba dispuesta a voltear a ver otros modelos de producción, distribución y comercialización de los proyectos fílmicos, dado sus pensamientos tradicionales. Karla me decía tajante “el cine se ve en el cine”. Eso equivaldría a decir que “la música solo se escucha en un concierto” y que los modelos de distribución digital como el iTunes + el iPod/iPhone, son incorrectos.
Creo que la gente del cine: productores, directores, guionistas, artistas, críticos y especialistas; debieran tratar de resolver los principales problemas del cine con ideas sencillas:
Seguramente mis planteamientos no sirven para grandes producciones como Batman, Spiderman, etc; PERO SÍ SIRVEN para directores, guionistas, artistas, productores que van comenzando y lo que necesitan es “dar a conocer su talento”, generar buenas historias con bajos recursos, con una distribución más efectiva que gastar todos los ahorros de la familia y personales, para un proyecto en cinta que tal vez no se proyecte.
Les dejo dos ejemplos de cortometrajes que me han impresionado respecto a los resultados de la historia, el guión, la producción pero sobre todo, porque han llegado a millones de personas sin invertir un solo centavo en distribución a través de YouTube. Espero que después de esto, Karla y los cientos de Karlas que hay afuera, encuentren una nueva posibilidad de hacer llegar esa historia que salió de su corazón subió a su cabeza y se convirtió en un filme.