Era 1997, el Internet lo conocía gracias a una conexión dedicada que se encontraba solo disponible para alumnos registrados e investigadores a la UNAM en Ciudad Universitaria. Las filas de personas formadas para conocer “qué demonios era Internet” eran largas y solo se podía obtener una computadora por un par de horas máximo, la conexión era lenta, las opciones de navegación limitadas pero la emoción y el alcance de esa red era infinita. Pero fue cuando a mi cuenta de correo llegó una de las primeras campañas de publicidad que marcó para siempre mi visión sobre el “poder de uno”:
Todo esto lo recordé gracias a un correo electrónico de Ari Katz, en donde me comentaba que Andrés Roemer tenía una gran idea de crear una conversación para su programa de televisión en Proyecto 40, idea que surgió después de Andrés leyera el libro de Clay Shirkin “Here Comes Everybody” lanzado en febrero de este año y que ya había confirmado a la conversación a Miguel Alva, Gerente de Mercadotecnia de Google México; Luis Guarango, Director Regional de MARCO Consultora; al Dr. Ricardo Blanco, Psicólogo clínico-psicoanalista e Investigador de la UNAM y a un servidor; para analizar el tema de las “redes sociales y el estado de Internet”. Así que decidí hacer un ejercicio de autoanálisis que espero disfruten.
El libro “Here comes everybody. The power of organizing without organizations” de Clay Shirky; es una ventana inmejorable para entender el derrumbe de los paradigmas alrededor del poder actual del “prosumer“, un individuo que ha dejado de consumir y ha comenzado a generar contenido, ha comenzado a crear poderosas interacciones sociales y ha descubierto nuevas formas de comunicar y distribuir sus ideas; en un marco de libertad y de nuevos paradigmas legales como el mundo Creative Commons.
Definitivamente esto no es nuevo, hay gente que desde 1972 como Marshall McLuhan y Barrington Nevitt ya había planteado en su libro “Take Today”, que gracias a la tecnología electrónica el consumidor podría llegar a ser un productor al mismo tiempo. Esta idea la retomó en 1979 Alvin Toffler, en su libro “The Third Wave” (La tercera ola), en donde nace el término de “prosumer” donde hace predicciones sobre los roles de los productores y los consumidores. También agregaría a este mix de libros, el brillante trabajo de Lawrence Lessig, “Free Culture“, en donde Lawrence Lessig hace una revisión de como los grandes medios usan las tecnologías y las leyes para bloquear la cultura y controlar la creatividad la nueva y libre cultura interconectada.
Sin duda el libro de Clay Shirky, tiene una fuerte conexión con diferentes trabajos actuales como: “SMARTMOBS, El poder de las multitudes inteligentes” de Howard Rheingold, el cual se encuentra en boga por los famosos “flashmobs” que siguen generándose en todo el mundo; o el libro “La sabiduría de las multitudes” (The Wisdom of Crowds) de James Surowiecki.
No solo es el planteamiento, la frase “Here Comes Everybody” es una frase tan icónica y descriptiva de lo que está pasando, que de la mano de portadas como la revista TIME, que nos escogió a todos los actores de Internet como las personas del año; sin duda describen de manera simple el “poder de uno” a través de Internet. Pero es aquí cuando me pregunto, qué pasaría si Gandhi hubiera tenido este poder de hacer llegar a todos su mensaje a través de las redes sociales? Creo que Telecom Italia nos da un escenario muy cercano a lo que hubiera pasado.
¿Alguien recuerda el caso de Patrick Moberg? El pasado 4 de noviembre Patrick Moberg vio caminando en una estación del metro de Nueva York a la mujer de sus sueños. El problema es que no sabía quién era, ni cómo se llamaba, ni en dónde vivía, ni cómo encontrarla, así que comenzó a buscarla haciendo una ilustración descriptiva de cómo estaba vestida y diseñó un website llamado NYGirlOfMyDreams.com tratando de encontrarla. Además colocó un video en Vimeo; y al final del día LA ENCONTRÓ gracias a un amigo de ella que visitó el sitio.
El nombre de la chica es Camille Hayton, una australiana de 22 años, residente en Nueva York y lo curioso, es que unos días antes, el apartamento en el que vivía Camille se incendió, así que tuvo que tomar el metro precisamente el día en que Patrick Moberg se enamoró de ella. Así que de no ser por el incendio y el Internet, nunca se habrían conocido.
Este un ejemplo de lo más simple que nos puede explicar cómo es que el Internet enlaza a las personas y funciona dentro de las redes para encontrar algo específico.
Las redes sociales han existido siempre y a lo largo del tiempo se han creado de forma voluntaria o involuntaria en todos los ámbitos de la actividad humana. Pero desde una perspectiva analizada como fenómeno de la comunicación, sin duda las redes sociales son un claro ejemplo de organización creadas o unidas siempre con un amplio sentido de pertenencia muy definido (ideológico, social, cultural) y con una meta u objetivos comunes, dispuestos a experimentar, compartir, crear o intercambiar ideas y objetos, que se van haciendo en la medida en la que las interacciones aumentan, cada vez más sólida su red y así como su interacción.
Algo que siempre me impresiona es el ver cómo Internet potencia todas esas relaciones y hace verdaderas redes de influencias con alcances impresionantes. Algunos artistas visuales y matemáticos han tratado de encontrar representaciones gráficas para estas enormes redes, es así que podemos encontrar proyectos como Visual Complexity, en donde podemos ver gráficamente qué sucede y cómo se comporta el flujo de contenido a través de ellas.

Hay una intención obsesiva de “etiquetar” a Internet sobre qué tipo generación es. De todas las definiciones que he leído, escuchado y experimentado, no hay ninguna mejor que la que hace Nils Müller, la cual puedo resumir de la siguiente manera: la Web 1.0 se basa en la Sociedad de la Información, en medios de entretenimiento y consumo pasivo (medios tradicionales, radio, TV, email). Web 2.0 es sobre la Sociedad del Conocimiento, sobre autogeneración de contenido, en medios de entretenimiento y consumo activo (newmedia, podcast, blog, wiki, comercio social, comunidades, redes sociales). La Web 3.0 es sobre Sociedad Virtuales, autoinmersiones creadas, es sobre inmersiones en 3D, consolas, gaming, juegos de rol, mundos virtuales, realidad virtual, web semántica, búsqueda inteligente.

Desde mi perspectiva, la sociedad en los últimos 10 años ha sufrido transformaciones medulares producto de su interacción con Internet y las nuevas tecnologías de comunicación personal móvil (celular). Un esfuerzo por entender al Internet y su impacto en la Sociedad, lo hacen Octavio Islas y Fernando Gutiérrez , en su trabajo “Internet, utopía y panóptico de la Sociedad de la Información“, en donde analizan a fondo el significado del término “Sociedad de la Información” como discurso político, académico y mediático, recurriendo a Manuel Castells, Marshall McLuhan, Harold Innis, Neil Postman y Walter Ong, Alvin Toffler, Herbert Marcuse, entre otros. Lo más interesante es la confirmación de: Internet, como medio de comunicación; inclusive se habla de una transición de la llamada “Edad de la Televisión” hacia “La Edad de Internet”, en la cual emerge un nuevo tipo de sociedad,”La Sociedad de la Información y el Conocimiento”, la cual, con el paso de los años podrá contribuir a conformar un nuevo tipo de contrato social.
“Internet es el medio de comunicación que expresa, en su admirable complejidad y perfección, el sentido más amplio de lo que representa en nuestros días la convergencia tecnológica, instalándonos en una especie de versión más avanzada de aquello que Marshall McLuhan acertó en designar como la “aldea global”. La convergencia digital que desplaza el desarrollo de Internet incide definitivamente en las posibilidades de innovación en industrias como la informática, la electrónica de consumo doméstico, la robótica, los medios de comunicación, las telecomunicaciones y la realidad virtual, entre otras”
Octavio Islas y Fernando Gutiérrez, reconocen a los “weblogs” como un representativo perfecto de las rupturas imaginativas de la sociedad, en donde resalta la pluralidad temática y discursiva que prevalece en Internet contrastada con la “unidireccionalidad discursiva” que promueven los medios de difusión convencionales (prensa escrita, radio, TV).
Para Steven G. Jones, editor del libro “Cibersociedad 2.0” (Editorial UOC, Barcelona 2003), la comunicación distribuida de forma electrónica ha suplantado el correo tradicional y los medios de comunicación masiva tradicionales (radio, TV, periódicos, revistas). Los usuarios están experimentando un estado de “siempre conectado”, que lo mantiene en contacto con la información, las personas y el entretenimiento que requiere. Afirma que en definitiva se originado una “cibersociedad”, en donde todavía siguen desarrollándose nuevos medios de fijación de identidad y comportamientos y junto a ellos, lo hace también el ejercicio del “poder” en las relaciones sociales formadas vía CMO (Comunicación Medida por Ordenador), que en cierto sentido es el desarrollo de un código moral, un sistema de valores, semejante a aquellos que surgen y son revisados en tantas formaciones sociales.
En síntesis, las redes sociales, el nacimiento de la Web 2.0 y la generación del prosumer, han ayudado a democratizar a los medios de comunicación y a controlar los canales de generación, distribución y consumo de la información. También a nivel político la aportación dentro de la participación/denuncia ciudadana y la vigilancia del poder han sido claves. Finalmente la generación de redes sociales vistas como un entramado social en el que en muchos casos cumplen con funciones muy específicas y cada vez de mayor alcance.
Quizá la idea es ¿cuál es el siguiente paso? Sí, si volvemos a poner etiquetas lo que viene es una web 3.0 y posteriormente 4.0 y luego las que vengan. Creo que aqui vale la pena ver el siguiente video:
Lo que es un hecho es que en los próximos meses y años, estaremos relacionados con nuevos conceptos como cloud computing , mobile content, mundos virtuales y marketing interactivo, los cuales se incorporarán dentro del ecosistema de Internet de forma natural y ayudarán a su crecimiento y desarrollo.
Sin embargo aquí el tema de la polémica se enciende. En la actualidad, existen en el mundo más de mil millones de personas que usan cada día Internet para comunicarse, interactuar, divertirse y buscar información. Pero decenas de Gobiernos buscan, la manera de controlar ese acceso. Gracias a un estudio de la organización OpenNet, integrada por las universidades de Oxford, Cambridge, Harvard y Toronto, se concluye que 25 países -entre ellos, Irán, China y Corea del Sur- ejercen la censura de webs con contenidos políticos o sociales peligrosos, e impiden el acceso a aplicaciones como YouTube o Google Maps.
La Wikipedia, la primera enciclopedia universal, social y gratuita creada por los usuarios, define a la “libertad de expresión” como un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual indica que: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar, recibir informaciones, opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.
Para los Estados, el “poder” se ejerce principalmente desde la producción, promoción, difusión y consolidación de códigos culturales y contenido, por lo tanto el control de la información ha constituido la base del poder del Estado a través de la historia del hombre. El temor de perder ese poder es enorme. Internet está redefiniendo la dimensión del “poder” y el papel mismo del Estado y su impacto en la sociedad. Ahí radica el miedo, en esas razones justifican el fin de la libertad y ham apoyado a empresas que intentan vulnerar la neutralidad de Internet.
De acuerdo a Manuel Castells, Profesor de Sociología, autor de la colección “La era de la información, economía, sociedad y cultura”, y un experto en el análisis de la sociedad de la información; Internet cumple un papel fundamental en la nueva dinámica política, caracterizada por lo que ha denominado “política informacional”. Anteriormente la comunicación con el Gobierno estaba basada en la política de medios de comunicación y sistemas de información que provocaba apoyo, rechazo o neutralidad respecto a asuntos electorales, basados solo en la imagen de los candidatos y dando origen a la “política del escándalo”. Todo esto está cambiando gracias a Internet y eso asusta al gobierno, que excusándose en “la seguridad” , pretende crear un paraíso argumentativo que le permita el control sobre Internet.
En una entrevista realizada a Manuel Castells, por la periodista Milagros Pérez Oliva, publicado en el periódico español “El País”, Manuel desmitifica los riesgos y peligros de Internet:
“Los medios de comunicación tienen mucho que ver. Todos sabemos que las malas noticias son más noticia. Usted utiliza Internet, y sus hijos, también; pero resulta más interesante creer que está lleno de terroristas, de pornografía.. Pensar que es un factor de alienación resulta más interesante que decir: Internet es la extensión de su vida. Si usted es sociable, será más sociable; si no lo es, Internet le ayudará un poquito, pero no mucho. Los medios son en cierto modo la expresión de lo que piensa la sociedad: la cuestión es por qué la sociedad piensa eso.” Manuel además señala que el gobierno tiene miedo de Internet porque “no se puede controlar, puede haber vigilancia, pero control nunca”. Sin embargo deja muy en claro que la educación sigue siendo uno de los retos más importantes: “en la sociedad de Internet, lo complicado no es saber navegar, sino saber dónde ir, dónde buscar lo que se quiere encontrar y qué hacer con lo que se encuentra. Y esto requiere educación. En realidad, Internet amplifica la más vieja brecha social de la historia, que es el nivel de educación”