
EL ALMA DE UN FLASHMOB
Era abril del 2003 y un mensaje corto (SMS) se comenzó a propagar en los teléfonos móviles de NewYork. El texto era simple: “Nos vemos en Times Square. Viernes 25 3:00 pm. Pásalo”. A la convocatoria llegaron 36 personas que no tenían idea del por qué estaban ahí, simplemente acudieron y fueron parte de algo importante para la vida de la ciudad. Cinco minutos de aplausos, sonrisas y gritos de euforia bastaron para que las 36 personas contagiaran a otros cientos que presenciaron el acto, devolviéndole a la ciudad un poco del positivismo que había perdido tras vivir uno de los ataques terroristas más trágicos de la historia. Sin embargo no fue lo suficientemente poderoso para distribuirse a nivel global, en aquel momento los teléfonos móviles no contaban con poderosas cámaras digitales y mucho menos existía YouTube, pero sí existía Internet y el hecho se convirtió en uno de los primeros flashmobs en el mundo.
Esa fue una de las primeras ocasiones en la que un flashmob mostraba su potencial. Al mismo tiempo comenzaban las misiones de Improv Everywhere, un colectivo de artistas y actores creado desde 2001 por Charlie Tood, el cual tenía como objetivo, el de de crear escenas o bromas no degradantes en lugares públicos que diviertan, que reten intelectualmente a los presentes y los marquen para siempre. Paralelamente se distribuía en las librerías un libro de Howard Rheingold, titulado “Smart Mobs: The Next Social Revolution”, en el que Howard, un pensador y escritor líder en las implicaciones sociales de la tecnología y es un referente intelectual que ha ayudado a entender, moldear y promover la cultura digital como la conocemos; plantea la posibilidad de que Internet no es la única revolución tecnológica de la comunicación, también los teléfonos móviles tienen un gran impacto en la misma y se concentró en analizar la nueva cultura de la tecnología de telefonía móvil y cómo influye en muchos acontecimientos que tienen lugar en la sociedad. En su libro, se analizan los cambios en cómo las personas se organizan y comparten la información, adelantándose 5 años en el tiempo y logrando predecir el nacimiento de las multitudes inteligentes o “smart mobs“, describiéndolas como grupos de personas que utilizan teléfonos móviles o tecnología para organizar acciones colectivas. Si no tienes acceso al libro te puedo recomendar el artículo que escribió en 2003 para el festival de cultura digital “ArtFutura” en 2003.
De acuerdo a la Wikipedia (que en esta razón la documentación es errónea en algunas partes, pero está en construcción), fue hasta junio de 2003 cuando Rob Zazueta de San Francisco, después de haber leído las obras de Rheingold, creó la página web flocksmart.com en donde planearon sus reuniones. Pero fue hasta el 3 de junio de 2003 cuando Bill Wasik, editor junior de Harper’s Magazine, que se intentara (sin éxito) crear el primer flashmob. ¿Pero qué realmente es un flashmob o un smartmob?
En teoría un smartmob, es cualquier grupo de personas que se reúnen esporádicamente en lugares públicos para hacer algo “inusual” por un corto periodo de tiempo. Un smartmob generalmente está vinculado con ideales sociales y politicos, como el caso de Génova en 2004, llevando un mensaje o reflexión creativo. El “flashmob” utiliza estos conceptos de smartmob pero tiene un objetivo más de diversión o entretenimiento, como Improv Everywhere. Y hay un tercer movimiento nombrado como “absurdmobs” los cuales tienen un matiz centrado en generar actos colectivos de invasión en el orden social a través de llevar a cabo un gesto absurdo multitudinario (sí, aqui también encaja Improv Everywhere).
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